Hace unos años encontramos en las minas de Penouta, y en la zona del grupo del mismo nombre, una corta galería en dirección que seguía un ancho filón de cuarzo. El filón había sido vaciado en toda su anchura, dejando las salbandas al descubierto en los hastiales derecho e izquierdo, y en una de ellas localizamos estos cuarzos ahumados que muestro hoy.
*Dejar claro que, si las minas siempre son peligrosas y aún más las abandonadas, estas de Boal lo son sobremanera y particularmente.
Aunque la grandísima mayoría de los cristales no superaban los 4cm, sí salieron algunos con buen tamaño. Por desgracia, las caras presentan recrecimientos de cuarzo microcristalinos, lo que deja sin efecto su gran transparencia, la cual puede observarse en aquellos cristales que presentan alguna rotura en las bases.
