La mina Excomulgada, que se explotó para hierro a mediados del siglo pasado, se encuentra enclavada, a unos 1000 metros de altitud, en plena Sierra de Bobia, y dentro de los límites del concejo de San Martín de Oscos, limitando, por cuestión de metros, con el de Villanueva, cerca de la aldea de El Arne, hoy despoblada.
Esta ubicación, que hoy la convierte en un balcón privilegiado de gran parte del entorno natural de la sierra, antaño la mantenía completamente aislada de los núcleos de población de considerable importancia.
Para hacerse una idea de lo solitario del paraje, podemos decir que el núcleo rural de San Martín de Oscos, cuyo concejo cuenta con tan sólo 376 habitantes, se encuentra a 15 km de la mina; Villanueva de Oscos, capital del concejo homónimo que hoy cuenta con 272 habitantes, a 18, y Boal o Castropol a 28 y 38 respectivamente.
Esto, sumado a la falta de buenos caminos y, en época invernal, al rigor de las inclemencias meteorologicas, nos evidencia lo poco factible del desplazamiento entre jornadas de trabajo.
Así, entre sus instalaciones, se encontraban, además de la edificación en la cual residía el ingeniero jefe, dos barracones que alojaban a los mineros, y en los cuales se dormía por turnos, aprovechando los de descanso entre las jornadas de 8 horas que se trabajaba.
La pensión de estos barracones parece ser que costaba 8 pesetas de las 11 en que consistía el salario. Vaya, que lo que les pagaban por un lado se lo chuleaban por el otro.
En dichos barracones también se instalaron sendos bares para recreo de los mineros, para quienes lo agreste del paraje imposibilita a cualquier otro tipo de ocio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario