En efecto, "Primera feria y mesa de intercambio de minerales, rocas y fósiles de Castilla y León", pero también primera mesa de intercambio en la que yo participaba y a la que asistía.
Daremos un descanso a Salave y Tapia de Casariego por dos motivos; el primero para que no se me haga tedioso hablar demasiado de lo mismo, y para que el blog no canse demasiado. El segundo, porque hace ya más de un mes que se celebró (el 21 de agosto) la feria, y de ella me traje varias piezas que mostrar.
De la feria en sí misma me traje muy buena impresión general. Bastantes mesas, algunas de vendedores profesionales, pero con buena disposición al cambio, y el resto, que eran la mayoría, de aficionados. También vi buenas piezas, lo que me sorprendió gratamente, ya que las esperaba peores en general. Cierto que allí mismo oí decir que el nivel estaba bastante por encima de las últimas a las que, quienes lo comentaban, habían asistido.
Muy buen ambiente en general, y aunque lo cierto es que no tengo experiencia en este tipo de eventos, creo que la organización realizó un excelente trabajo.
En lo personal, yo compartía mesa con José Ignacio G. Alonso, Nacho para quienes le conocéis, y llevaba media docena de cajas con material norteño:
Smithsonitas amarillas de Herrerías, cuarzos de Salave, goethitas de la Excomulgada y calcitas variadas, y como ya he comentado, me pude hacer con algunas piezas interesantes que iré mostrando en diferentes entradas.
También tuve la oportunidad de ver a viejos conocidos y compañeros a quienes hacía ya bastante tiempo que no veía, así como conocer personalmente a otros a quienes conocía como internautas.
Por último, agradecer a Juan Antonio el hacerse cargo de la organización de la comida de la que varios compañeros pudimos disfrutar, charlando a cerca de la afición en común.