Tras nuestra visita, prácticamente infructuosa, a la mina Leymon, recibí esta pieza como regalo de manos de Darío Menendez. Como se suele decir, "quien tiene un amigo, tiene un tesoro"
En la mina Leymon es cada vez más difícil sacar piezas como esta, ya que se encuentra inactiva, y fue, por demás, durante bastante tiempo, muy frecuentada por buscadores y coleccionistas, lo que le da un valor añadido a la pieza.