Cuando me planteé crear este blog, o mejor dicho, una vez tomada la decisión de hacerlo, una de las cuestiones a las que más vueltas le di fue el cómo iniciarlo; es decir, cuál sería mi primer post.
Pensé en varias opciones, como por ejemplo la de iniciarlo con la entrada de un espécimen o una mina, sin más rodeos. También pensé en comenzar hablando sobre la pequeña colección que he ido reuniendo, cómo me inicié en ello, o sobre la forma que tengo de coleccionar.
Pero finalmente me decidí a empezarlo, tal como estoy a punto de hacer, explicando precisamente el porqué de crear este blog; el por qué de estar aquí.
El motivo principal que nos empuja a cuantos decidimos crear un blog o una web no comerciales es el de mostrar; mostrar ideas, pensamientos, paisajes, historias...una colección en si misma... O como es mi caso, todo ello de manera conjunta. Porque según yo lo veo, la colección y sus piezas son indisociables de la historia que tras ellas subyace, la de la pieza, la de la mina y las anécdotas que las rodean; inseparables de aquellos lugares de donde proceden dichos ejemplares: canteras, bosques, minas, o incluso mesas de intercambio... O la terraza de un bar con unos compañeros de afición, porque si algo finalmente es importante en esta afición, como en todas, lo somos las personas.
Pero, al menos en mi caso, existe otro motivo, por el cual crear el blog. Es este un motivo que salta menos a la vista; hay que rascar algo más profundo para poder observarlo, pero no por ello deja de estar presente y tener su relevancia a la hora de decidirse.
Supongo que muchos, como yo, sentís en ocasiones la necesidad de sacar un mineral en cuestión de la vitrina, o de la caja en la que descansa, y tocarlo; darle una, dos, tres vueltas, observarlo de cerca buscando nuevas facetas, detalles que se nos hubiesen escapado, y sopesarlo, sentir su tacto... Sobarlo , a fin de cuentas. Creo que es natural, y una de las diferentes maneras de disfrutar de una colección (y ya digo que hablo desde una posición muy personal).
Pues a fin de cuentas, este blog es otro tanto. También es una forma de "sobar" esos ejemplares. No se trata sólo de "mostrar" al resto del mundo, si no también de mostrárselos a uno mismo; es otra manera de sopesarlos y sentirlos, de observarlos y someterlos a escrutinio; de redescubrir cada pieza al sacarla de su caja o su vitrina para exponerla aquí, no sólo ante terceros, sino también ante uno mismo.
Pues bien, el blog está creado. No se cuanto durará en activo, ni con que asiduidad publicaré en el (seguramente haya periodos más intensos y otros más parados). Lo que sí sé, es que disfrutaré de cada publicación, porque cada una de ellas será un recuerdo propio, un lugar visitado, una pieza con su historia, un compañero de viaje...
Solo por esto, creo que merecerá la pena, y ojalá a otros les u os sirva aunque solo sea para entretenerse un rato.
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